Récord o diversión

Abril 2009. G-SUS Serrano. Cuando planificamos una jornada de pesca, en nuestro caso de carpfishing, no siempre tenemos en mente los mismos objetivos. Por regla general, dependiendo del escenario al que nos enfrentamos o de quienes sean nuestros compañeros en la sesión, tendremos una idea u otra en la cabeza. Y tú, ¿qué objetivos tienes?, ¿récord o diversión? Os describiré en estas líneas lo que pienso.

¿Qué prefieres?

Tenemos muchas opciones, pero casi todos tenemos en mente un buen ejemplar de carpa, nuestro récord, el de la provincia, el de la comunidad, el de España y porque no el del mundo. Y todo esto ahora, que gracias a personas como Daniel Calleja que aportan su granito de arena, tenemos la posibilidad de registrar de una manera muy sencilla nuestras mejores capturas.

La ICFA (Asociación Internacional de Carp Fishing), con 28 delegados, uno de ellos español (Daniel Calleja), y con tres miembros en la directiva, como Director- Rob Hughes de United Kingdom, como Secretario General- Kurt Grabmayer Austria y como responsable del archivo- Steve Briggs de United Kingdom, además de todos los pescadores reconocidos que actualmente son colaboradores de cada provincia, compone una iniciativa sin animo de lucro con la que se pretende avanzar un paso más en el CARP, protegiendo de algún modo a nuestras capturas, y concienciando de la importancia que tiene cuidar algo que nos pertenece.

De modo que gracias a esta iniciativa, los pescadores que salen en busca de un buen ejemplar o de su propio récord, están de enhorabuena, porque con una llamada, el juez de la comunidad, le acompañara, dando veracidad del ejemplar mediante, moqueta, saco de pesaje, metro y bascula, además por supuesto de hacerle unas buenas fotos y video si dispone, quedando satisfecho el pescador, y por supuesto archivando estos datos después de la devolución del pez a su medio.

No es malo salir con la idea de capturar un buen ejemplar, pero no a cualquier precio, siempre con dos dedos de frente, para no dejar de lado las cosas realmente importantes que nos ofrece este precioso deporte, sobre todo, amigos, convivencia, lugares, etc.

Normalmente, muchos, salimos con la idea de pescar en un lugar feo, aburrido, solo, sin caprichos, sin comodidades (como el coche cerca), sin amigos, en lugares que real mente huelen mal, etc. Y todo porque tenemos información sobre buenos ejemplares en esa zona. Si, es cierto, tenemos muchas posibilidades de salir airosos de la sesión con un buen ejemplar, pero… solo sacamos eso, un gran pez, dejando de lado todo lo importante, con otro bache en contra, que nunca decidimos nosotros, sino que será la naturaleza la que se encargue de mandarnos a casa sin ni siquiera la foto de satisfacción.

¿Qué ocurre si este tipo de jornadas se suceden más de la cuenta? Pues que además de no conseguir nuestros pequeños trofeos, no habremos disfrutado de sesiones que por el contrario pueden llegar a ser muy divertidas.

Se trata de jornadas en las que, aunque no tengas afluencia de picadas, o grandes peces, lo pasas bien entre amigos, además de organizar mejor la estrategia, ya que en el CARPFISHING, el sexto sentido de algunos pescadores experimentados es lo que realmente hace que la sesión salga a flote en cuanto a la calidad de los peces. De esta manera tendremos más ideas y propuestas que si pescamos solos. Incluso preparas mejor el campamento, el cebado, el ocio, las fotos, etc. Se trata de una pesca en equipo, siempre y cuando se respeten las pequeñas leyes del CARPFISHING.

Ninguna opción es mala ni buena, simplemente son puntos de vista distintos, ya que en cualquiera de ellos nos puede sorprender la naturaleza con un gran numero de capturas o una que sobrepase los limites de la jornada. Incluso, muchos pensareis, lo ideal es mezclar, y dependiendo del lugar y la época del año se puede organizar una jornada entre amigos o solitaria.

Viaje a Francia, Brigueuil, diversión

En esta ocasión, varios miembros del TEAM PASSIONCARP, nos desplazamos a Francia, BRIGUEUIL, en busca de una sesión divertida y entre amigos, pero sin olvidar los buenos ejemplares que podrían o no dar la cara en nuestro aventurero viaje.

Todo comenzó el 1 de Agosto de 2008, un viernes tranquilo, con un objetivo, preparar todo el material, el cebo, la comida, las rutas, los coches…pero juntos, y para ello debíamos quedar en un punto. En este caso, Valladolid, ya que tanto a Javi (Luciomullen) como a Gonzalo (Gongi) les pillaba de paso. De esta manera Nika y yo les esperábamos con ansia mientras ultimábamos detalles.

Los dos compañeros llegaron a buen puerto, y comenzamos a organizar todo en los dos coches, una tarea complicada, ya que cuatro equipos completos, más todo el cebo y los víveres para ocho días, ocupan, y mucho. Todo apunto, solo nos quedaba cenar y recargar pilas.

Partimos a las 2:00h de la madrugada del sábado 2 de Agosto. No habia prisa ya que el lago nos abría sus puertas a las 12:00 de la mañana. Teníamos 10 horas para llegar a nuestro destino, con sueño como es lógico, pero con sus respectivas paradas logramos hacer el viaje según lo previsto y encontramos el lago gracias a las indicaciones del GPS francés de Gongi a las 11:50h, como buenos españoles.

Recepción por parte del lago

Sinceramente creo que ninguno nos esperábamos un trato tan amable y organizado. Te reciben en familia, Tracey y Andy (su marido), junto con sus padres, y como no el guía Danniel O´Kelly, se presentan y te ofrecen lo que desees tomar, ya sea bebida o comida, mientras te explican el funcionamiento y las normas del lago, en un porche acristalado de madera contiguo a la casa, en el que se empieza a respirar la pesca, decenas de revistas, y multitud de fotografías enmarcadas de las capturas más importantes del lago.

Uff que pepinos! Esa es la frase que todos nosotros soltamos al aire, mientras los dueños se presentaban y nos aportaban toda la información necesaria acerca del lago, explicándonos de una forma sencilla, todo aquello que estaba a nuestro alcance como duchas y aseos, tiendas cercanas al lago, etc. Nos enseñaron el chalet que se encuentra a ras de agua y que se puede alquilar para pescar con todo lujo. Especies como carpa cuero, royal y común hasta siluro, amur, bremas, lucios, y luciopercas, conviven en el lago. No faltó comentarnos la normativa de convivencia del lago para que la convivencia con el resto de los aficionados sea perfecta.

Antes de abandonar la recepción nos entregaron unas bolsas de basura de distintos colores para que realizásemos la separación de nuestros residuos de manera adecuada y unas plantillas que tienen preparadas para cada puesto de pesca, en las cuales cada pescador debe apuntar el numero de picadas, peces fuera del agua, kilos, medida del pez, cebos empleados, y condiciones meteorológicas. De esta manera podemos observar en su página web todas y cada una de las características de las capturas en los diferentes meses de cada año.

A continuación, Dan (el guía), nos indica que dejemos todos los alimentos y bebidas que necesiten frio en las neveras y congeladores, los cuales se encuentran junto a la zona de duchas y aseos para no cargar con ello, ya que Dan nos transporta el equipo al puesto con la ayuda de un quad (con carro), de tal manera que rodeando por unas fincas no molesta a los pescadores que tranquilos llevan ya pescando, quien sabe semanas, meses… porque si una cosa esta clara es que en estos países, los pescadores aficionados emplean sus vacaciones para disfrutar en compañía de amigos o familia en algún lago privado de los miles que hay mismamente en Francia. Nos explicaron que Francia se divide en 98 departamentos, y que en el que nos encontrábamos habían 3000 lagos en total, asique no es difícil imaginar la cantidad de miles de pescadores de Carpfishing que pueblan las orillas francesas.

Puesto de pesca

La panorámica del lago es simple: 12 puestos de pesca repartidos a lo largo del lago de 10 hectáreas, unos simples y otros dobles, separados a una buena distancia entre sí. En nuestro caso teníamos concertados el 7 y el 8, simple el primero y doble el segundo.

La primera impresión fue buena, puestos limpios, amplios, salientes hacia el agua, y con una pradera enorme a la espalda donde poder colocar los refugios a la perfección, todo un paraíso de Carpfishing, ya que solo con echar un vistazo alrededor el ambiente era fantástico, trípodes, moquetas XXL, sacos de pesaje colgados de sus respectivos trípodes, bunkers, y como no, la tranquilidad de los pescadores mientras esperaban la gran picada.

Manos a la obra nos dispusimos a montar los equipos, mientras Gonzalo hablaba en ingles con Dan acerca de todo lo que debíamos saber de los peces. Sus palabras fueron claras, poco alimento, confiar en un cebo, y paciencia, además puntualizo una cosa, según él, obtendríamos mas picadas en el puesto doble que en el simple, pero de menor tamaño. Eso sí, las escasas picadas del puesto 7, serian más grandes. Un claro ejemplo fueron las capturas de “el belga” (Ivan Verellen), un pescador que se cambio del puesto 6 con nuestra llegada, y que la semana anterior obtuvo varias capturas por encima de los 15 kilos en el puesto 7.

Todo perfectamente organizado, eran las 16:00 de la tarde, y antes de lanzar las cañas, nos sentamos tranquilamente a comer charlando acerca de cómo empezar a pescar y disfrutando de la tranquilidad que se respiraba. En esos instantes todos teníamos prisa por ver un pez de Brigueuil en nuestras moquetas. Pero con calma preparamos todo y analizamos todos los productos que Isaac (Gummo) nos había cedido por parte de su tienda CEBOCARP, una tienda virtual que ya es una realidad, (www.cebocarp.com).

RICHWORTH, CC-MOORE, TOP SECRET, fueron las marcas que nos acompañaron: boiles fondantes, pop-up, remojos, aromas, micropellets, semillas, una gran variedad de cebo, que gracias a personas como Gummo, pudimos disfrutar, probando, pensando y estudiando su resultado en aguas francesas.

Una vez analizado todo el cebo del que disponíamos, comenzamos a sacar las líneas, algunas lanzadas desde el puesto y otras transportadas con la barca cebadora de Gongi, la Euroviper (con dos compartimentos independientes que da la posibilidad de sacar dos líneas con su cebado, de un solo viaje). Repartimos las cañas por toda la zona, cerca, lejos, entre los nenúfares, cerca de los arboles de la orilla... , con la esperanza de recibir alguna picada de un gran pez.

Seleccionando el cebo adecuado

Esa misma tarde, hablando con nuestro compañero belga, nos enseño las fotos de una bonita captura de 15kilos cogida en nuestro puesto exactamente a las 3:00h de la madrugada, justo cuando estábamos saliendo de viaje. Os podéis imaginar la reacción, uff, mismo puesto, la misma época del año, chicos nos tiene que picar algo…, seguidamente dejamos a Ivan con su chica, y nos acercamos por parejas a la zona de duchas, quedando como nuevos, cogimos un melón de las neveras que están junto a las duchas y a cenar.

Tras la noche quedaron varias carreras de peces en el trípode de Luciomullen, carreras que tras ser clavadas se soltaron, dando verdaderos quebraderos de cabeza a nuestro amigo. Y de repente salen dos bip, bip de mi receptor, corriendo desde el puesto 8 al 7, clavo, y resultó ser una pequeña carpa común que no se pudo resistir a un snowman de Crab&Mussel de RICHWORTH, al que acompañaba una mallita de pva con micropellets de CCMoore de leche. 4kilos escasos, pequeña pero era la primera carpa de la sesión. La tratamos como una más y posteriormente Dan se encargo de transportarla hacia un lago contiguo, donde sueltan a los ejemplares que no dan el peso.

El día surgió tranquilo, ni un solo toque hasta las 19:45, cuando en el puesto del belga una magnifica picada nos sorprendió. Acudimos ansiosos al puesto, y tras una intensa lucha, una preciosa carpa cuero se rindió, entrando suavemente en la sacadera de BELGA, aun no había anochecido, y tras unas cuantas fotos nuestro vecino trató al pez como un verdadero carpista; un trato, tranquilo, delicado, curándole la mas mínima herida, realmente nos sorprendió; devolviéndolo en perfectas condiciones.

Con cierta envidia sana nos alejamos del puesto 6 y organizamos nuestras cañas, montajes, líneas, bajos, plomos, todo lo más discreto posible, eligiendo nuevos boíles, de todo el cargamento que teníamos, optando en la mayoría de las cañas por snowman y pop-up, ya que en las zonas donde depositábamos nuestros montajes, cerca de los nenúfares, el fondo era algo cenagoso. Maíz de CONCEPT FOR YOU, cangrejo y mejillón, de RICHWORTH, calamar y pulpo de RICHWORTH y pineapple hawallan de RICHWORTH, algunos en dumbells airo pop-ups, otros en flotantes tracicionales y otros fondantes, fueron los elegidos para la esperada sesión.

Una vez elegidos los cebos a emplear en los próximos días sacamos todas las cañas y colocamos todos los montajes, algunos simples, con el flotante o el snowman, y otros acompañados de mallas de pva, algunas con boiles triturados en su interior, y otras con micropellets de blood worm “CCMOORE”, o maíz de “TOP SECRET”, además de su correspondiente aroma, rociándolo con los nuevos CFC FREE de RICHWORTH, unos sprays con fuerte aroma, que son cómodos y muy duraderos.

Una vez preparadas todas las cañas, lanzábamos a la vez las cuatro cañas que no precisaban de barca, de esta manera intentábamos molestar lo menos posible a nuestros vecinos y a nuestros amigos los peces. Solo quedan seis cañas, sacadas de dos en dos, con sumo cuidado gracias a la EuroViper de Gongi, depositando el cebo a la perfección entre los nenúfares, arboles o zonas de claros sin algas. De tres viajes sacábamos las líneas que nos faltaban, dejando estas siempre para el final, de tal manera que con la barca cebadora apenas haces ruido, después siempre uno de nosotros aprovechaba el viaje de las duchas para llevar las baterías de la barca, para que a la mañana siguiente estuviesen cargadas a la perfección.

Primeros resultados curiosos

Un día más, y con las cañas bien colocadas en sitios estratégicos, nos preparamos una buena cena y a ver unas cuantos videos en nuestros portátiles, como no, algunos de CARPFISHING, para entrar en materia. La noche transcurrió muy tranquila, pero sorprendentemente mientras desayunábamos, una carrera en una de las cañas de Gongi, surgió como de la nada, corrimos desde el puesto 7, donde hacíamos vida, y clavó, -“chicos parece buena”, dijo Gongi, tras una esperada lucha, fue acercando al pez a la plataforma, y con rapidez Javi la introdujo en la sacadera, uff, por fin una carpa curiosa en nuestra zona, una carpa al estilo francés, casi cuero y con una línea de escamas en la parte superior, en perfecto estado muy limpia. Una vez nos tranquilizamos, pesaje, medidas y cebo fueron apuntados en la hoja que nos habían dado para tal fin, la soltamos y a por otra chicos.

Seguidamente Gongi monto esa misma caña, y la deposito en el mismo lugar, ya que tras esa picada se apreciaban síntomas de actividad en la zona, agua poco profunda, muy cerca de los nenúfares, una serie de saltos confirmaban que podíamos haber acertado con el cebado de esa caña. Una manta de finos micropellets de maíz con un montaje simple de boile de Pineapple Hawallan, fue el cebo elegido por Gongi.

Tras unas horas, mientras preparábamos la comida, casi sin acordarnos de esa caña, piiiiiiiiiiiiiiiipipipipiiiiiiiiipiiiiiii, una larga carrera intermitente, fue frenada por la rápida reacción de Gongi, de nuevo clavó y trajo la carpa sin mayor dificultad, esta vez muy sorprendido por la librea, -“chicos es tricolor”, efectivamente, se trataba de una carpa royal de 10 kilogramos de peso, dividida por rayas horizontales en tres colores, carpas como esta alegran la jornada y ¡mucho!.

Estaba resultando una sesión entre amigos divertida y con alguna que otra captura, era lo que buscábamos, pero en esos momentos quieres más, todos esperábamos un gran pez, ¡por lo menos de 15 kilos!.

De 15kilos no, pero sí de 12,800kilos una carpa royal quiso sorprender la tranquilidad de nuestro compañero Luciomullen, que, dormido en su bedchair, se levanto como un resorte y tras un tira y afloja, logro hacerse con la captura. Con la emoción en el cuerpo, el pez fue devuelto a su medio. Solo faltaba uno, Nika, aun no tenía ninguna captura en su haber, simplemente una brema que descansaba en una de sus cañas, dándose cuenta al recoger la línea.

La tormenta desvió a la de 15

La semana tocaba su fin. Atrás quedaban los buenos momentos pasados en Francia, pero a falta de dos días una impresionante tormenta de verano como nunca habíamos visto, nos ataco literalmente. Vientos huracanados, agua sin cesar, rayos, truenos, uff, a duras penas como pudimos pasamos las 13 horas que duró aquello, desde las 19:00 de la tarde a las 8:00 de la mañana del día siguiente, no pegamos ojo, ya que la situación requería estar alerta, atando los trípodes, poniendo más vientos a los refugios además del ruido del agua golpeando en forma de granizo la tela de los refugios… fue una tormenta para recordar.

Pensando en todo momento que tal cantidad de movimiento en el agua haría sonar alguno de los receptores, pero no, hicieron falta muchas horas, para obtener una nueva picada, para ser más exactos, dos picadas casi simultaneas. Gongi y yo nos encontrábamos en el porche contiguo a la casa, conectados a internet mediante nuestros portátiles, descansando de aquella noche tan devastadora, y la sorpresa fue que al volver Nika y Javi tenían dos capturas en las moquetas, las dos de la zona 8, mientas Luciomullen, luchaba una, Nika tuvo que soltar la sacadera y clavar un pez del trípode de Gongi, ambas capturas, royales de pequeño tamaño, 5 y 6 kilos, pero cerraban la sesión con una pizca de diversión.

No habíamos lanzado las cañas de las últimas capturas, cuando de repente, unas voces en ingles nos reclamaban con ansiedad. Era una voz femenina, la novia de Ivan Verellen nos llamaba porque quizás necesitase nuestra ayuda. Tenía entre sus manos una captura de buen tamaño. No hizo falta la barca, unos cuantos cachetes, hicieron rendirse a la esperada captura. Una vez en moqueta nos pudimos dar cuenta del ejemplar de carpa que teníamos ante nuestros ojos, una espectacular carpa cuero de 15kilos, que a la luz de la luna brillaba de protagonismo.

Felicitaciones, fotos, y unos cuantos refrescos cayeron allí, en su puesto, en el puesto número 6, en el puesto del belga. Un puesto que nos dejo buen sabor de boca para volver de nuevo el año que viene, a un lago que por supuesto esconde tantas especies de peces distintos, gente maravillosa y como no unas instalaciones perfectas…

Sierra Brava, record por partida doble

Lejos quedan ya esos estupendos días franceses. Han pasado dos meses y nos encontramos en Sierra brava, con la intención de sacar un buen ejemplar de carpa mientras disfrutamos de la presencia de varios compañeros de afición, Jorge Sacristán, José Rey, Nika, y yo, preparamos al detalle varios cebaderos a 70, 100 y 200metros. Semillas, boiles, micropellets, eran parte del cebado. Tras sacar cada boya marcadora con barca y depositar el cebo, fuimos colocando cada caña en su posición siempre con ayuda del compañero.

Esta vez tan solo disponíamos de tres días, pero fueron suficientes para que ninguno de nosotros nos volviésemos bolos a casa. Multitud de pequeñas carpas comunes y royales fueron conseguidas en la primera noche, ningún trípode se quedaba atrás, todos a una, iban consiguiendo capturas de pequeño tamaño, hasta que una carrera fue distinta a las demás. José salió corriendo hacia su trípode y clavó, -¡es buena!, dijo Los demás aunque este mal decirlo, estábamos tumbados en nuestras bedchairs, medio dormidos pero escuchando las voces de José, muy cansados de salir del saco una y otra vez durante la noche para sacar carpitas de 5 kilos…, además de las típicas charlas nocturnas de CARPFISHING. El solo, fué quien se hizo con el ejemplar, 12kilos gritaba, ese fue el momento de levantarse, jejeje, salimos del saco y le ayudamos con el tema del cuidado de la carpa.

A media mañana como de la nada otra línea comenzó a sacar hilo. Una de las alarmas de Nika no dejaba de sonar, ¡Nikaaaaaaaaaa!, gritamos y salió descalza del bunker y con una estupenda reacción, mantuvo la carpa a raya, pero cuando tan solo quedaban unos metros, arranco como un cohete y le saco unos metros que se hicieron eternos, porque todos sabíamos que esa carpa era buena, probablemente el record de Nika. Finalmente, metidos en el agua, introdujo el pez en la sacadera dándonos cuenta del tamaño, si era su record, una estupenda común, de 12,600kilogramos, que como se puede observar en las fotos, estaba sana, limpia, y con ganas de seguir creciendo, uff, en esos momentos, la alegría se palpaba en el ambiente. Pero no paraba de llover, dos días sin parar, parecía que eso estaba influyendo en la calidad de las capturas, haciéndonos recordar la tormenta de Francia.

Sin cambiar de estrategia, volvimos a colocar las cañas, con cebos recientes, en su gran mayoría los dumbell de RICHWORTH, que por lo visto estaban gustando a nuestras amigas… Todo organizado, decidimos, meternos en la Chrysler, ya que teníamos que secar algo de ropa y no paraba de llover. Viendo unos videos de Korda, y alimentándonos en condiciones, de vez en cuando, alguno de nosotros tenía que salir, porque su receptor estaba al rojo vivo, pero por norma general a por carpitas de pequeño tamaño.

Hasta que de pronto, piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…….una carrera brutal salía de una de mis cañas, ufff, clavé, y se trataba de un buen ejemplar, Jorge, no lo dudo y me preparo la barca, saliendo los dos en la noche, con la lluvia y en gallumbos, lejana, pero con fuerza esa carpa me sacaba metros del carrete, Jorge remando me tranquilizaba con su experiencia, -¡no la fuerces, parece buena!, yo mientras le recordaba que se trataba de una caña que saque a unos 250metros, lejos de la orilla, pasaron unos minutos cuando, la carpa ya nos rondaba por la barca, tras subir y bajar en varias ocasiones, Jorge con gran habilidad, introdujo mi record de carpa royal en la sacadera, viendo el tamaño con el frontal, nos fuimos acercando a la orilla, calados hasta los huesos, y rápidamente, pude ver que 14,5kilogramos, era el peso de mi nuevo record de carpa royal. Unas fotos nocturnas y a dormir.

Tras la terrible noche lluviosa, inmediatamente al amanecer, realizamos unas cuantas fotos de la magnífica carpa royal, devolviéndola en perfectas condiciones. Todo se fue quedando en calma, la lluvia cesó, y pudimos tener una tregua para colocar, recoger y secar material.

De nuevo, preparamos todas las cañas, con la esperanza de que un gran pez merodease por las cañas de Jorge, pero como todos sabemos, la pesca es caprichosa, y en multitud de sesiones, nos debemos conformar con alguna captura de bonita librea, pero de pequeño tamaño. Y de repente sobre las 10 de la mañana, en una de mis cañas, un pez aparentemente de buena talla ya que sacaba línea de mi carrete a pesar de lo duro que tenia activado el bait-runner, quiso sorprendernos con su lucha, una espectacular pelea típica de las comunes de sierra, con éxito nos hicimos con la pieza, dándonos cuenta de que la sesión estaba saliendo perfecta, pesamos al ejemplar, le hicimos unas fotos, y lo soltamos con esperanzas de recibir aun, la picada de algún pez superior, porque estaba claro que habíamos acertado con el cebo, la zona y el fin de semana lluvioso.

Sin más sobresaltos, el día paso tranquilo, y poco a poco fuimos recogiendo mientras concretábamos donde y cuando podríamos hacer una nueva sesión. Solos, con amigos, frío, calor, grandes, pequeñas, comodidades, molestias, picadas, bolos, carpas, barbos, siluros, todo vale, siempre y cuando respetemos una cosa…LA NATURALEZA. Porque, sentir el peso de nuestro actual record, hace que nos olvidemos de las penalidades que pasamos a pie de agua.

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