Iktus Winter

Abril 2012. Gonzalo Gil. Faltaban pocos días para la llegada del invierno y disponíamos de días libres para lanzarnos a la aventura. Después de barajar varias opciones en territorio nacional, mi compañero José –R- y yo nos acordamos de nuestra visita a Iktus hacía ya más de 2 años. Fue una grata experiencia la que vivimos por entonces y nos preguntábamos si yendo en una época difícil como la invernal obtendríamos buenos resultados. Nos llevamos una vivencia inolvidable.

revista

Contacté con Jeremy, dueño de Iktus, para preguntarle acerca de la posibilidad de visitarle y reservar el puesto VIP sabiendo de antemano que el lago permanece cerrado desde Noviembre a Marzo. Nos respondió sí al instante, al mismo tiempo que se alegró de poder vernos de nuevo. El tiempo nos gustaba. Sabíamos días antes de partir que entraba un nuevo frente por los Pirineos a mitad de semana que iba a dejar lluvias esporádicas y temperaturas mínimas agradables. La temperatura rondaría los 15-16º de máxima durante todos los días, síntomas otoñales más que invernales.

Llegamos a Iktus, saludamos efusivamente a Jeremy y rápidamente nos acompañó al puesto para explicarnos el funcionamiento (frigoríficos, agua, luz, parking, etc.) y por supuesto ciertas recomendaciones de cara al puesto, sabiendo de antemano que no habría vecinos en ningún puesto durante nuestra estancia, un aspecto impagable sabiendo la demanda que tiene este importante lago del sur de Francia. Después de más de 2 horas sondeando, conseguimos colocar las boyas señalizadoras con cierto criterio para intentar que nos aguantaran toda la semana y evitaran perderse, algo muy habitual cuando se intuye que puede haber varias picadas. Es decir, utilizando referencias horizontales o verticales (árboles, fábrica, etc.) y alejando la boya considerablemente en línea recta.

Decidimos no cebar a discreción en las zonas marcadas y emplear como táctica el uso de mallas y bolsas generosas de PVA remojadas en aceites. Los cebos principales de la sesión fueron los boilies AK47 de Fun-Fishing y Banana-GLM de Vitalbaits con maíz artificial como tope remojado en dulce (banana, melocotón, scopex y maíz) y usando pellets de hallibut de diferente tamaño (3-11mm) en las bolsas y mallas. El agua estaba a 12º, increíble para el momento del año y la zona donde se encuentra ubicado el lago, al lado de los Pirineos. No pescamos directamente con pellet de hallibut, aunque si ha sido objeto de recomendación por muchos pescadores que conocemos.

Los resultados no se hicieron esperar y comenzamos a obtener capturas desde el primer atardecer, abriendo el registro con un esturión de 11,4KG, uno de los sueños que teníamos antes del viaje a pesar de ser un pez esquivo en épocas frías. Carpas de mediano tamaño (10-12KG) siguieron al “pez caviar”.

Estábamos consiguiendo numerosas capturas en zonas concretas que intuíamos eran de paso. En mi caso, partidario de buscar a los peces a menos de 2-3 metros de distancia de la orilla contraria (180metros en este caso), fui tanteando zonas de juncos probando huecos que los obstáculos dejaban en el fondo. No fallaba. En la mayoría de los casos casi no llego a la orilla para poder clavar. Digamos que el pez, protegido de los obstáculos, se alimentaba con confianza. El problema lo teníamos nosotros que picada tras picada errábamos un porcentaje muy alto por no conseguir liberar al pez de los mismos. Este hecho en mi zona nos obligó a sondear y replantear hot spots porque aunque hayamos encontrado un buen puesto, ante todo, está la seguridad del ciprínido por encima de una lotería de saber si le sacaré o no del agujero. Tuve serios problemas con grandes vigas de hormigón que “dormían” en el fondo del lago.

Mi compañero Erre tuvo también sus malos ratos porque esta pesca sólo entiende de desafíos. La zona donde pescaba estaba minada de algas y a casi 200metros (muy cerca del puesto 6) era imposible acercar las capturas a la orilla. El pez literalmente se clavaba en el fondo y forzando perdías la captura. No quedaba más remedio que desplazarse hasta llegar a la vertical con el pez y dejar que el pez poco a poco se liberara. Hasta que mi compañero dio con la tecla pasaron un par de días, llenos de desesperación, pero a partir de ahí no hubo nadie que le frenara.

Empezó a clavar peces uno detrás de otro y ningún pez bajaba de los 15KG situándose a mitad de semana con un pez de 19,8KG. Estaba desbordado, tendríais que verle. En mi caso, acompañando la media de carpas de mi compañero, conseguí subir a la barca un impresionante esturión diamante de 23,8KG. Alucinante, que misil, que lucha… Era mi primer esturión y sólo puedo deciros que la sensación fue única, indescriptible. Ver como un pez de más de metro y medio se desliza en el agua como un delfín, se acerca a ti en 2 segundos y arranca 50metros del carrete en otro, sólo puede describirse como puro nervio, acción desbordante. Recuerdo al día siguiente como Julien, el guía del lago, me miraba las muñecas para ver las heridas de sujetarlo ya que la piel rugosa de su vientre te irrita la piel.

Tuvimos la suerte de ver cómo Jeremy y Julien introducían delante nuestra una decena de nuevos esturiones entre 10 y 14KG, todos ellos perfectamente oxigenados durante su transporte. Da gusto ver cómo conciben desde fuera el tratamiento por los peces. Aprovechando el momento en el que llegaron, se arrancaron las tres cañas de Erre en espacio de media hora, culminando la última picada con una carpa de 20,4KG, la cifra que tanto nos gusta y que queremos que se repita cuantas veces mejor.

win16

La semana acabó mejor de lo que empezó y estuvimos cerca de superar las 70 picadas, aspecto que permitió a mi novia el poder disfrutar ella sola de varias picadas sin nuestra ayuda. Digo esto porque muchas veces nos ocurre que decimos, “la próxima la coges tú”, y el sonido de la alarma nos hace olvidar los juramentos y tras 10-15 minutos de lucha te acuerdas… Somos así, no podemos evitarlo. Esta pesca nos seduce, nos emociona, nos atrapa.

Para finalizar, simplemente recomendaros visitar este maravilloso lago en cualquier época pues aunque el lago tenga un período de apertura, Jeremy nos insistió en lanzar una generosa invitación a los pescadores españoles para visitarle en cualquier momento del año. Se trata del lago más cercano de Francia y cada día me repito en que se convertirá en uno, si no el mejor, de los mejores lagos del país francés para la práctica del carpfishing. Al tiempo…


foro