Elegir bien un puesto

Septiembre 2013. G-SUS. Cuando decidimos cruzar la frontera y aventurarnos en una sesión fuera de España, siempre surgen multitud de dudas. ¿Será la época adecuada para el puesto elegido?, ¿a qué cebo estarán acostumbradas?, ¿en qué zonas del lago se encontrarán los peces?, etc. Estas dudas no tienen respuesta hasta el mismo día que te presentas en el lago y das una vuelta por sus orillas. Entonces todo cambia.

Por ejemplo este año, el verano ha entrado tarde, y en zonas como el suroeste de Francia, en Domaine de la Ribiere, que el clima es más fresco, los peces en pleno ecuador de junio estaban terminando de desovar, lo que es una suerte para la vista, pero un poco desalentador para el pescador de carpfishing, ya que nuestras amigas las carpas están a lo suyo, despreocupándose un poco de alimentarse. Sin embargo la semana anterior o la siguiente desde mi experiencia son las dos mejores semanas para conseguir multitud de picadas de machos y hembras. 

Pero en nuestro caso habíamos reservado 8 puestos, uno de ellos doble, en Domaine de la Ribiere con más de un año de antelación (ya que es un lago muy concurrido, de tal manera que o reservas con tiempo o probablemente no tengas puesto libre cuando decidas ir). Eligimos del 15 al 22 de Junio, pensando que en esas fechas el pez ya habría desovado de sobra. Pero cuál es nuestra sorpresa, que unos días antes, el dueño del lago nos informa que las temperaturas por la zona han sido medias y que los peces estaban empezando con la freza. Este dato nos preocupó bastante.

Efectivamente llegamos al lago y los peces parecían querer salir corriendo del agua, las orillas estaban llenas de grandes carpas, muchísimas de ellas con más de 20kg, y como he dicho es precioso de ver, pero para la pesca… en fin. Había que ponerse manos a la obra preparar los equipos y salvar la sesión. 

No pasaron ni dos horas y decidí darme una vuelta por todos los puestos y ver a mis compañeros como llevaban el montaje de los equipos. Cuando de repente me encontré en medio de uno de los caminos, a un francés, que a lo lejos me gritaba, ¡¡¡BIG CARP!!!, ¡¡¡BIG CARP!!!, digo, no puede ser, en menos de una hora ya había sacado una carpa de 19kg y otra de 28kg, ¡¡¡¡increíble!!!!, así que rápidamente se resolvieron todas las dudas, ya que el francés había cogido el único puesto que nosotros habíamos dejado libre, el 9.

Estaba claro que en la cola había peces comiendo y muy grandes, pero la cosa no termina con la de 28kg. Según estoy dejando el coche en el parking, bajo de nuevo andando, y en el mismo cruce me vuelvo a encontrar al francés, (Joan), y de nuevo gritando ¡¡¡BIG CARP!!!, y haciendo gestos de un pez grande con los brazos, y pensé este con tanta gente pescando ya que nosotros éramos 11, se está haciendo un lio y me estaba confundiendo con otro, pero no, había clavado y sacado otra con casi 32kg, madre de dios, me estaba poniendo cardiaco, rápidamente se lo fui a contar a los demás, y claro, los compañeros que estaban más próximos al 9 ya lo sabían, incluso vieron al pez, siendo la carpa más grande que muchos habíamos visto.

Con la noticia fresca recién digerida, me fui a mi puesto con ganas de hacer bien las cosas e intentarlo pero con la cosa de que como no pasase pronto el desove, Nika y yo, probablemente no pescaríamos nada. Pero de cualquier manera había que hacer lo posible por estrenarnos en Domaine, ya que la anterior sesión en marzo de 2012 no sacamos nada, ya que el lago estaba casi congelado por algunas zonas.

Una vez colocado todo el material, comenzamos a preparar cada una de las cañas, confiando de nuevo en boilies de calidad, “SBS BAITS”. En esta ocasión al tratarse de un lago con mucha presión de pesca, las bolas solubles y pocas cantidades de cebado podían ser buenas opciones. Con la idea de pocas cantidades y sabores en los que tenemos mucha confianza como el C1, M1 y el Frankfurter.

En este tipo de lagos, en el que hay que cumplir muchas normas, no podemos pescar a nuestras anchas, en este caso el uso de barca está prohibido, por lo que el uso de barco cebador se hace imprescindible. Cargando el barco, con unas 20 bolas solubles, la mítica malla de pva con el mix del sabor del boilie y su turbo 3 en 1. 

Viendo que la sonda marcaba muchos peces a medias aguas por la zona del cauce, donde hay más cieno y no nos gusta posar nuestra postura. Decidimos apostar por las tres orillas que podíamos abarcar desde el puesto uno. Y de pronto una de las cañas más próximas al trípode, en la orilla de la izquierda bajo unos árboles se arranca y me da la oportunidad de sentir al otro lado de la línea la primera lucha con un pez en Domaine de la Ribiere. Después de comprobar que los peces de este lago tienen fuerza y te ofrecen una gran batalla, una preciosa carpa cuero de 19kg reposaba en mi moqueta, una alegría ya que el primer pez era de buen tamaño. Rápidamente decidimos colocar esa postura en la misma zona con otro snowman de M1 y la misma carga de cebo en el barco. Pegada a la orilla de la izquierda a 50cm y 70cm de profundidad, sobre suelo duro. 

La verdad es que en el resto del lago las picadas de grandes peces se estaban produciendo del puesto 6 al puesto 9, por eso nosotros ya estábamos contentos. Pero teníamos que exprimir el puesto 1 al máximo y tratar de obtener más picadas. La verdad es que la sonda marcaba muchos peces, pero solo a medias aguas y varios saltos nos alertaban de actividad en la otra orilla, por lo que la cosa no pintaba mal, pero no podíamos calentarnos y echar mucha comida. 

Seguimos con la estrategia de unos puñados por caña. Y los pocos peces que rondaban la zona del puesto 1 eran engañados poco a poco. Nika y yo solemos turnarnos las picadas, una cada uno, de esta manera muy mal se tiene que dar para que uno de los dos no saque algo decente. Pero finalmente es el azar el que determina los peces de cada pescador, estando en la misma fecha, mismo lago, mismo cebo y misma estrategia. 

La segunda arrancada fue en la orilla contraría, y por supuesto fue Nika quien clavó el pez y pudo sentir su primer pez en este fantástico lago, tras una bonita lucha dio la cara una carpa cuero de 13,200kg, que por la manera de tirar, bien pensábamos que sería más grande. Para estar terminando la freza estos peces estaban fortísimos, una gozada. No hay que obcecarse con conseguir multitud de picadas y grandes ejemplares cuando se sale del país, pensando en una semana llena de picadas continuamente, hay que disfrutar de todo lo que el carpfishing nos ofrece y relajarse en cuanto a volumen de picadas y demás, pero bien es cierto que cuando la pareja saca un pez decente cada uno, se queda uno más tranquilo sabiendo que ninguno se va bolo.  

Por nuestra parte ya estábamos satisfechos, pero eso te da más energía para intentar capturar mejores peces. Si algo teníamos claro es que estaban comiendo en las orillas, así que seguimos colocando cada postura muy pegada a las orillas. En cada caña con un sabor diferente, en una M1, en otra Frankfurter y en las dos últimas C1, siguiendo con la tradición de malla de pva, con boilies triturados, mix y remojo del mismo sabor. 

 Mientras esperas la picada de un gran pez, te das cuenta del porque nos hacemos tantos kilómetros para aparecer en un lago fuera de nuestro país: grandes zonas verdes, bosques, limpieza, una tranquilidad perfecta para estar con tu pareja o amigos. Pudiendo llevar a tus perros y dejarles disfrutar sin miedo a que se escapen, ya que normal mente una valla rodea el perímetro de las instalaciones. En definitiva un lugar ideal (sabiendo que hay buenos ejemplares nadando) para la práctica del carpfishing. 

Sobre las 15:00 horas de la tarde conseguimos otra captura, esta vez algo más pequeña, 10.600kg, con un Snowman de M1. De nuevo por la forma de luchar, bien pensábamos que podía ser más grande. Pero lo importante es que algo estábamos haciendo bien, ya que estaban picando. Ese día para nosotros transcurrió tranquilo, no parecía que estuviesen muy activos, y decidimos dar una vuelta por el lago, y pasar buenos ratos con los demás compañeros, los cuales del puesto 6 al 9 estaban sacando peces muy gordos. 

Y de pronto en el turno de Nika una gran picada empezó a sacar hilo sin parar de una de las cañas situadas en la otra orilla, en pocos minutos nos dimos cuenta de que algo importante estaba al otro lado de la línea, la manera de sacar hilo nos ponía los pelos de punta, ya que pensábamos en el record de carpa de Nika, y porque no del lago… metros y metros de hilo, pensando en que podría liar las cañas de Kike situadas en el puesto 2. 

Más de 30minutos, con los nervios a flor de piel, pero de pronto vimos como una cola larga salía del agua, chafándonos por un instante el record de carpa, pero un bonito y luchador ejemplar de siluro estaba al otro lado de la línea y había que sacarlo, después de varios tirones y arrancadas, logramos sacarlo del agua, 33kg de siluro con dos bolas de Frankfurter. Nika por su parte muy contenta, ya que con los equipos de carpfishing estos peces te ponen a prueba y te hacen pasar un rato inolvidable, tanto en la pelea como en la liberación del pez.  

Con esta reciente captura la confianza en nuestros cebos crecía y nos daba ánimos para seguir haciendo las cosas bien. Mientras, esperábamos nuevas capturas, disfrutábamos de lectura, pelis y tranquilidad en uno de los mejores lagos de Francia. Una vez más pudimos disfrutar del sonido de una de las alarmas Fox. No tardé mucho en clavar ya que me encontraba sentado cerca del trípode. Sintiendo al otro lado de la línea un pez de tamaño, pero con cierto nerviosismo. Es curioso como tiembla el pulso, ya que las bocas de estos peces no están precisamente vírgenes, piensas se va a soltar y más si te paras a pensar en los tamaños de los peces que habitan el lago.  

Pero una vez más el pez terminó en mis manos, dando un peso de 18.5kg, siendo junto con la de 19kg otra de mis carpas más grandes. Como siempre unas cuantas fotos y pequeño video y en este caso un poco de desinfectante, ya que su labio estaba destrozado. En nuestro caso ya estábamos muy contentos con los resultados, pero aún más, cuando uno a uno nuestros compañeros nos iban enseñando todas las fotos de las estupendas capturas que cada uno había conseguido, siendo muchos de los peces record de cada uno. Llegando a los 26,540kg por parte de Molina. Por lo que la sesión era una de las mejores vivida por parte de un grupo tan numeroso de amigos, de los 11 pescadores, 8 batieron record de alguna manera u otra, contando también con la suerte de haber podido disfrutar de los carpones de Joan de 28kg y 32kg. Son peces que no se ven todos los días. 

El último día por nuestra parte termino con mal sabor de boca, Nika perdió un pez, después de una buena batalla, y después yo perdí otro, los dos parecían buenos pero no se sabe, muchas veces pensamos que va a ser grande y resulta que no pasa de los 12kg. De hecho al rato, una de las cañas pegada a nuestra orilla se arrancó sin parar, era nuestra última oportunidad de conseguir una de buen peso, pero, tras un rato de tira y afloja, Nika trajo a la moqueta una bonita carpa de 10.200kg. el pez más pequeño de nuestro puesto para cerrar la sesión. 

Una vez más llegó el momento de recoger los equipos y despedirnos del lago, la verdad es que 7 noches practicando lo que más te gusta, se pasan volando. Pero nos fuimos con muy buen sabor de boca, un buen trato por parte del dueño del lago y con muchas ganas de volver a por uno de los monstruos que habitan el lago, eso sí, con la gran duda de que puesto elegir para la próxima.


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