Con o sin baitrunner

Enero 2013. Gonzalo Gil y Jesús Cruz. Dilema de los más emblemáticos que acompaña a los pescadores de carpfishing. Elegir el mejor o más adecuado sistema de freno es una decisión dificil y que debe hacerse con sapiencia. Aquí te dejamos dos opiniones para tu valoración aunque, como ocurre con muchas decisiones en materia de carp, la coletilla depende....se convierte en tópico.

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Gonzalo Gil opina...

Este dilema del que hablaré en estas líneas sólo puede plantearse a un pescador de carpfishing ya que el sistema de frenado baitrunner acompaña precisamente nuestra forma de pesca y no se entiende, al menos yo, bajo una modalidad distinta. Mi respuesta ante el planteamiento, después de un recorrido de vaivenes pasando por varios carretes desde que practico el carpfishing, es que SI optaría por un carrete con baitrunner. Te detallo mis motivos:

  • Cuando pescaba a fondo en mis inicios, siempre acostumbraba a dejar el carrete suelto de la bobina dado que pude ver, hasta en varias ocasiones, la rotura de puntales a pescadores por llevar hilos como cuerdas en el carrete. En esa época yo no pescada con el anzuelo libre (hair), usaba cebos contundentes (patata, masillas, garbanzos, etc.) y la única posibilidad de “asegurar la clavada del pez” era frenar el carrete desde la orilla y ser rápido en coger la caña para poder ofrecerle línea al pez. Yo no lo hacía así, prefería ofrecer cierta resistencia con el freno pero nunca lo cerraba completamente….

  • Comencé en el carpfishing con aquellos míticos Shimano Aero GTB 6000 que me ofrecieron las mejores sensaciones como pescador. El sistema de frenado baitrunner me proporcionaba un sistema perfecto: libertad de la línea para que el pez se autoclavase con el plomo y endurecimiento instantáneo de la resistencia de la línea cuando yo lo requería. Este juego de manivela me permitía cambiar la orientación al pez, frenar su dirección, evitar obstáculos, etc. En esos años, mi pesca si limitaba al lance desde orilla, para lo cual no necesitaba una bobina de gran capacidad. Adoraba el peso del carrete pero empezaba a tener ciertas limitaciones cuando empecé a usar la barca…

  • Empecé a usar la barca y el barco cebador (aquel mítico Vipper) y llegaron mis Shimano BIG PIT Baitrunner y los Shimano Ultegra 10.000. Necesitaba recuperar metros a distancias muy largas y sólo este tipo de carretes ofrecían la rapidez de recuperación que buscaba. Tenía dos juegos de cañas y decidí equipar los mismos, uno con baitrunner y otro sin él. Sobre el primero, me encantaba su funcionalidad y su capacidad pero me disgustaba el peso. Sobre el segundo, era perfecto pero perdía algo de rapidez frente al primero en momentos de reacción rápida de clavada.Conviví varios años con ambos carretes y sinceramente, me quedaba con cualquiera de ellos a día de hoy, pero ha habido evoluciones en la tecnología de los carretes que me hicieron cambiar de modelo…

  • Compré los que a día de hoy son mis carretes y llevan conmigo más de 6 años, los Infinity 5500 de Daiwa. Sencillamente perfectos en tamaño, peso y fiabilidad. Una maravilla. Era una mezcla de los dos carretes que empleaba en su momento y si bien fueron caros (300EUR de entonces), hoy considero que es la mejor inversión que he hecho de todo mi equipo. Obviamente, han pasado muchos años y la tecnología ha evolucionado pero es curioso, este carrete sigue vendiéndose… ¿por qué será? Lo que si es cierto es que me fascinan los nuevos carretes de Shimano, han conseguido reducir la eficacia del freno delantero a sólo medio giro. Sencillamente brillante. Para aquellos pescadores que no les guste la utilización del doble freno a vuelta de manivela (por practicidad, por probabilidad de rotura del freno, por gusto, etc.) tienen en estos carretes una excelente opción para el control preciso de la resistencia de la línea.

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  • En definitiva, creo que el baitrunner aporta funciones importantes para nuestra modalidad de pesca, es como se dice hoy un sistema “ad-hoc” para el carpfishing, un sistema de frenado de línea perfecto y rápido. Ahora bien, entiendo perfectamente a aquellos pescadores que busquen otros carretes (más ligeros, más sencillos, etc.) para esta pesca y es que al fin y al cabo cada pescador hace de sus escenarios habituales y de su modo de pescar, las necesidades que quiere cubrir y no siempre es el mejor carrete, el más completo o el más caro quien las aporta.

 

Jesús Cruz opina...

Este es un tema algo delicado, ya que todo va por gustos, así que yo voy a dar mi más humilde opinión. En la pesca de la carpa moderna que conocemos hoy día como carpfishing, la mayoría de los pescadores utilizamos carretes sobredimensionados muy potentes y con frenos muy fuertes. Esto nos permite hacer grandes lances, recuperar hilo muy rápido y parar a verdaderas bestias de agua dulce.

Habitualmente usamos carretes destinados a surfcasting aunque hay marcas y modelos específicos de carpfishing. Dentro de este tipo de carrete podemos dividir dos grupos: uno seria el carrete tradicional con un solo freno en la parte superior de la bobina y el otro seria desembragable y el más especifico para el carpfishing, como son los carretes de doble freno. Estos últimos llevan un sistema de freno trasero denominado baitrunner, el cual accionamos mediante una palanca y nos aporta una gran comodidad al colocar las cañas a la espera de la picada, ya que con solo activar el mecanismo pulsando dicha palanca, tendremos nuestras bobinas libres y listas para soltar hilo.

Lógicamente este tipo de avance tiene mas ventajas, y es por ejemplo que a diferencia de un carrete normal, con un baitrunner podemos tener nuestro freno de lucha regulado a nuestro gusto y éste se accionará inmediatamente que anulemos el trasero, poniéndonos en contacto directo con el pez con un freno optimo, cosa que con un carrete sin baitrunner no podríamos hacer ya que debemos tener la bobina libre (freno aflojado casi por completo).

Otra utilidad, aparte de la acción de pesca es a la hora de sondear con caña un pesquil. Ya que, una vez lanzamos la boya y la aproximamos al plomo, un toque al baitrunner nos permitirá medir profundidad a brazadas sin la necesidad de darle vueltas a la rosca del freno superior, cosa que nos ahorra bastante tiempo. El baitrunner en si, se desactiva con una simple vuelta a la manivela de recuperación, con lo cual, en caso de picada, rápidamente estaremos trabajando con el freno de ataque o freno superior. Yo en particular, empecé pescando con carretes tradicionales, con la única diferencia que al recepcionar una picada, la mano iba directamente a la bobina para frenar el hilo, cosa que por costumbre, sigo haciendo actualmente con mis Daiwa Infinitys aun teniendo baitrunner.

Hace algunos años, comprar un carrete con Baitrunner tenia dos lecturas: o te gastabas un dineral en un carrete de alta gama con baitrunner o veías como tu caña desaparecía en el fondo del embalse tras fallar el baitrunner en una picada, ya que los carretes más económicos con este tipo de freno, no dejaban de dar problemas. Actualmente hay muchísimas marcas que comercializan carretes con grancalidad, con y sin baitrunner y específicos para nuestra modalidad.

Resumiendo, creo que pescar con o sin baitrunner va por gustos, yo actualmente tengo dos equipos (uno más potente que otro, según escenario). En uno de ellos monto tres Infinitys con Baitrunner y en el otro tres Drenalinik de Milo sin Baitrunner, muy recomendable calidad precio (dicen de él que es ”el ultegra italiano”), y ambos me dan muy buenas respuestas. Así que yo no me decanto ni por uno ni por otro, pienso que si tienen una calidad aceptable y cubren tus necesidades, ese es el carrete ideal.


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